
Luego de haber estado en la Huacachina, decidí ir a visitar Paracas y comencé a buscar un hospedaje seguro y económico. Por la premura del momento, encontré esta opción en Booking y la elegí principalmente por ser la más cercana a mi ubicación. En líneas generales la experiencia fue buena y no tuve ningún reclamo ni problema relevante durante mi estancia; lo único que señalaría es que la cama no resultó muy cómoda para descansar, pero fuera de ese detalle, todo estuvo bien.
Precio: 1N – S/48


Lo bueno:
- Ubicación: entorno alejado de la plaza principal de Paracas, lo que permitía un ambiente tranquilo y silencioso.
- Infraestructura y ambiente: diseño rústico y acogedor, diferente a las opciones clásicas; las habitaciones y los espacios compartidos se mantenían limpios y ordenados.
- Habitaciones: las camas contaban con un armario o ropero cercano dentro del cuarto para guardar pertenecías.
- Wifi: disponible en las instalaciones del hospedaje.
- Baño: baño compartido de uso unisex equipado con agua caliente y provisto de papel higiénico.
- Ambientes compartidos: incluía piscina, comedor, zona de bar y baños adicionales en las áreas comunes (ubicados lejos de los cuartos); además, la tarifa incluía el desayuno preparado por el hospedaje.
- Atención: trato neutro y correcto; el personal no destacaba por ser especialmente amable o servicial, pero fue respetuoso en todo momento.
- Pago: aceptaban efectivo y pagos con tarjeta de débito/crédito.
Lo malo:
- Ubicación y aislamiento: la distancia al centro y la excesiva tranquilidad de la zona daban cierta sensación de desamparo ante cualquier imprevisto o necesidad de ayuda.
- Calidad del descanso: las camas no resultaban del todo cómodas para descansar bien.
- Baños compartidos: la distribución era algo reducida y no siempre se encontraban limpios; en ocasiones puntuales faltaba papel higiénico.
- Conexión Wifi: la señal de internet no era muy buena ni estable.
